12 de junio de 2009

Sobre Corea del Norte

Últimamente se ha regado por todos los noticieros, periódicos, revistas y publicaciones Web, y es el tema de conversación en las oficinas y las esquinas, el tema sobre las pruebas balísticas y nucleares de Corea del Norte. Hay quienes están en contra del país comunista y se alinean con el pensamiento político gringo: que sólo ellos y sus aliados, tan peligrosos y beligerantes como Israel, tienen el derecho a estar armados y a desarrollar tecnologías nucleares. No es dificil superar la tentación de adherirse a esta corriente de opinión pues, por la forma en que descarada e irresponsablemente los medios de comunicación colombianos informan sobre el tema, Corea del Norte se ve como una nación violenta, retadora y hostíl, mientras Estados Unidos pareciera ser un inocente y benévolo país que, en sus buenas intenciones de un mundo en paz, debe tomar medidas drásticas contra los enemigos de la estabilidad y el progreso. Por el otro lado se encuentran aquellos que posiblemente no vean tanta televisión, o lo hacen llevando a cabo una evaluación crítica e informándose adecuadamente sobre lo dicho en el medio. Los integrantes de este grupo no necesariamente tienen inclinaciones anti-americanas, comunistas o anárquicas. Ellos descubren dentro de la geopolítica yankee una gran contradicción: a la vez que estimulan por cualquier medio, sea pacífico o violento, que las naciones se desarmen y paren sus carreras armamentistas, hacen enérgicas protestas ante la UNU y promueven embargos económicos cada vez que alguien no autorizado realiza una prueba militar de considerable envergadura; invierten diez o quince veces el presupuesto anual de naciones del tercer mundo en sus fuerzas armadas, en el desarrollo de nuevas tecnologías militares y la fabricación de un arsenal de dimensiones desproporcionadas. No siendo esto suficiente, ubican sus bases militares y mueven sus hostiles barcos de guerra por todo el mundo so pretexto de "mantener la estabilidad y la paz mundiales". Bajo estas circunstancias, las personas del segundo grupo consideran necesario el establecimiento de contrapesos que, no estando organizados en bloque, individualmente propendan por un equilibrio militar mundial que a buen momento puedan detener las aspiraciones imperialistas, abusivas y déspotas de países poderosos. Así, las opiniones sobre el tema divergen profundamente entre dos corrientes: una que acepta y ve con buenos ojos el sistema político mundial actual y otra que no está de acuerdo con la dictadura que vive el planeta y se opone a esa forma de política. Aquí la discusión no es sobre si Corea del Norte debe o no desarrollas armamento nuclear, pues en últimas ningún país debería hacerlo, sino sobre la autoridad moral y en último término la autoridad en sí que pretende ejercer un grupo de países encabezados por Washington sobre las soberanas decisiones de otros.

Letanía

Escribir es estirar las alas en el ancho cielo de la imaginación, encerrar pensamientos entre letras, que no vuelen libérrimos perdiéndose en el tiempo. En la angustia de tener tanto que decir, ignotos mundos para relatar fijos en las pupilas, el papel recibe la descarga tremenda de una retórica que llegó sin desaparecer. Duele el mundo en mi, en cada detalle que se pierde entre los vericuetos de la cabeza, en las ricas historias incompletas y las yermas noches de incansable ocio que en el extravío de banales ocupaciones desperdicié. Cada párrafo es un parir. Viene con sufrimiento y convulsiones de tan liviana memoria desterrante de momentos olvidados. He aquí lo que quiero contar, libre la palabra que encierra la letra, fresco el sentir que el pecho guardó.

¿Quién soy?

Estudiante de Comunicación Social y Filosofía. ricardotp@hotmail.com ---- ricohin

Para seguir. No escribo mucho